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Viajar con niños

Consejos para viajar con niños

A la hora de alquilar un coche, tienes que tener en cuanta, que tienes que llevar las sillitas para niños reglamentarias acordes con la estatura y peso del los pequeños. Si vas a utilizar el asiento en varios coches diferentes, deberías llevar una silla universal que funcione con todo tipo de cinturones de seguridad. Para obtener normas generales e información sobre la seguridad a la hora de llevar niños en los coches, puedes consultar en la web de la Dirección General de Tráfico

Los retrovisores de vigilancia interiores te permiten vigilar a los niños sin tener que darte la vuelta, y son particularmente útiles si estás conduciendo sin otro adulto. Son fáciles de conseguir en tiendas de accesorios de coches o por venta on-line.

Otro accesorio que puede entretener a los niños es el DVD portátil para automóviles o una consola que ayuda a que los niños pasen un viaje distraídos y sin ponerse nerviosos. Si el conductor se puede distraer por el sonido del vídeo, existen auriculares para los niños que son muy útiles para evitar molestias al conductor.

Si el niño no se marea, un libro adecuado a su edad es otra opción interesante, así como un juego de mesa de viaje, peluches, etc.

Aspectos a tener en cuente de la seguridad y la salud durante los viajes

Si tu destino es una zona calurosa, lleva ropa fabricada con fibras naturales, ya que el sudor irrita las pieles delicadas y puede generar granitos y picores. Debes cambiar al bebé hasta tres veces al día, sobre todo si no está acostumbrado al calor y suda mucho. Los niños necesitarán dos juegos de ropa por día, lo cual deberás prever cuando prepares el equipaje. Así mismo, no hay que pasar por alto el hecho de que los ojos de los niños son más vulnerables a la luz solar que los de los adultos, es conveniente disponer de gafas homologadas de sol para ellos que te  serán de mucha utilidad.

También debes interesarte por conocer si en el lugar de destino el agua del grifo es potable, ya que en caso contrario habrá que hervirla, filtrarla o esterilizarla, o comprar agua embotellada. Si usas agua embotellada, lo mejor es buscar una marca con el menor contenido mineral posible. Es importantísimo, en caso de agua no potable, asegurarse de que los niños no beben nunca del grifo incluso cuando se cepillen los dientes. Dejar una botella de agua potable a mano, en el baño, es una garantía de que se enjuaguen con agua adecuada.

Cuando comas en restaurantes, si la vajilla o cubertería están mojadas, sécalas con un paño limpio. Supervisa que las botellas y las latas estén sin abrir antes de dárselas a los niños o, mejor aún, utilizar pajitas para las bebidas. También es conveniente no consumir hielo o ensaladas, puesto que el agua de lavado de las hortalizas puede no ser el adecuado.

Lleva siempre un antihistamínico, por si surge un resfriado o picores de tipo alérgico. Es aconsejable que lleves también una pomada para las posibles alergias o intolerancias en la dermis. Alternativas naturales como zumo de limón, miel o agua con anís son ideas estupendas para irritaciones de garganta, estornudos o dolor de tripa.

Los niños son particularmente propensos a la deshidratación, sobre todo porque no beben hasta que tienen sed. Si es un bebé y se alimenta exclusivamente con leche materna, conviene darle la toma a las horas de más calor, para que la producción de leche esté un poco diluida, pero si las temperaturas son muy altas y no tiene suficiente leche, habrá que darle también un poco de agua. Habrá que vigilar el pis de los pequeños, puesto que si se oscurece o si es más densa de lo normal, es síntoma de que necesitarán beber más líquidos.

El estreñimiento puede estar causado por la deshidratación o cambios en la dieta. Por lo cual hay que insistir en que beban lo suficiente. En caso de estreñimiento, un masaje en la barriguita, con aceites adecuados para la piel de los pequeños, les puede ayudar y aliviar este malestar.